A partir de ahora voy a sonreír, siempre que pueda.
Aunque cueste.
Porque he aprendido que no hay que dar esas satisfacciones a los demás.
Sonreiré porque merece la pena y he aprendido que hay cosas que no lo hacen.
Reiré hasta que me duela la tripa de tanto hacerlo y no lo haré sola, porque sé que estarán allí todos, todos los que de verdad importan.
No voy a decir que este año será mejor que el pasado porque acaba de empezar.
Me aseguraré de disfrutarlo más, eso si.
Porque la vida son dos días y no se pueden pasar llorando, así que sonríe porque yo lo haré.
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