Hay veces en las que te rompes por dentro sin importarte nada.
Sientes que no hay nada más, que nunca te vas a poner bien.
No ves nada a tu alrededor aunque estés rodeada de todas las personas que te quieren, tú sólo ves soledad.
Sientes que por muchísimas cosas que hagas nada se arreglará, que toda la felicidad se encuentra en un punto y que ese punto se aleja cada vez más, cada vez que das un paso hacia delante, ese punto se aleja.
Tan lejos que se convertirá en una estrella para ti, una estrella que la reconocerás siempre porque es tu estrella.
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